Enorme falta de vegetación en la península Ibérica a las puertas del invierno

A principios de noviembre, la península registró algunas precipitaciones en amplias zonas debido al paso de una borrasca y posterior situación de ‘nortes’, que trajo también las primeras nevadas de la temporada, pero la lluvia está siendo en general un elemento bastante escaso este mes.

La imagen superior, del satélite TERRA de la NASA, muestra el aspecto de la península Ibérica a fecha del pasado 18 de noviembre, en la cual queda en evidencia la sequedad de los suelos peninsulares de gran parte del interior de nuestro país, con esos tonos marrones/amarillentos.

Y es que la sequía y las pocas precipitaciones caídas hasta ahora mantienen un aspecto muy seco en amplias zonas de la península Ibérica en mitad de este otoño y a sólo un mes de la entrada oficial del invierno.

Gran parte de España pasa por una situación bastante negativa en cuanto a precipitaciones, junto con un preocupante estado actual de los embalses, rondando apenas el 37%, que incluso roza lo extremo en algunos embalses del norte peninsular.

Salvo en los sistemas montañosos, las comunidades del cantábrico, zonas de Galicia, noroeste de Castilla Y León y puntos del norte de Portugal, el resto de zonas presentan una apariencia notáblemente resecada tras un verano especialmente muy caluroso y un otoño que, de momento no está siendo el mejor en lluvias.

Esperemos que la lluvia vuelva pronto en abundancia a la península en lo que queda de otoño, antes de que sea demasiado tarde.

Diferencia de vegetación invierno-verano

Otro aspecto curioso es la gran diferencia de vegetación entre las dos grandes estaciones del año, que saltan a la vista a través de estas imágenes de alta resolución que recogen los satélites.

En este caso podemos ver la pérdida de vegetación en gran parte de la península de un extremo a otro del año, siendo más evidente en la mitad oeste peninsular, donde una estación y otra marcan claras diferencias en términos de precipitación.

Pasamos de esos tonos verdosos de un suelo más húmedo y cargado de vegetación durante los meses lluviosos de invierno/primavera, al amarillo y anaranjado del verano.

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El cambio es bastante significativo en el conjunto de la península, tomando un aspecto muy seco, propio de zonas septentrionales del continente africano, como el norte de Argelia o Marruecos.

También se observa la pérdida natural de nieve en los principales sistemas montañosos; Sistema Central, parte norte del Sistema Ibérico, Pirineos, Cordillera Cantábrica y Sierra Nevada. Curiosas observaciones y comparaciones que siempre nos permiten estas imágenes diarias de alta resolución de la NASA.

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