Avanza el mes de enero y las previsiones generales a medio-largo plazo empiezan ya a mostrar de forma evidente una tendencia notablemente más fría para gran parte de Europa de cara a la segunda quincena del mes, así como un panorama mucho más revuelto para la península Ibérica respecto a estas últimas semanas.

Estos días podemos ver cómo la última actualización de las previsiones estacionales de dos de las agencias meteorológicas más importantes del mundo (NOAA y ECMWF) están bastante de acuerdo en indicar un mes de febrero marcado por las precipitaciones en todo el sur del continente europeo.

El mapa de portada corresponde a las previsiones americanas ofrecidas por la NOAA, donde vemos una fuerte señal muy húmeda para la mayor parte del oeste y norte peninsular (colores verde-azul oscuro), mientras que en la fachada mediterránea las anomalías tienden a ser inexistentes, insinuando así una probable circulación de oestes o noroestes sobre la península con llegada constante de borrascas y frentes asociados desde el Atlántico.

Por contra, las precipitaciones serían bastante inferiores a lo normal en numerosos países nórdicos donde, hipotéticamente, reinaría una relativa calma protagonizada por la presencia de altas presiones en aquellas latitudes altas.

Previsiones europeas en la misma línea

Si ahora comparamos las previsiones americanas de NOAA con las ofrecidas por el ECMWF, observamos cómo coinciden casi plenamente en todos los aspectos, con ese flujo de precipitaciones atlánticas que ‘impactaría’ entre la península y Francia/sur del Reino Unido, junto a un máximo de lluvias muy abundantes centrado en Galicia/norte de Portugal.

Una circulación atmosférica típica de un patrón negativo de la Oscilación del Atlántico Norte (NAO-) y siendo, probablemente, una de las posibles consecuencias finalmente materializadas del Calentamiento Súbito Estratosférico que venimos siguiendo desde principios del pasado mes de diciembre.

Además, no todo serían precipitaciones en forma líquida, ya que habrá que ver cómo interactúe esa inestabilidad atlántica con las irrupciones de aire muy frío que afectarán de forma evidente al resto de Europa, pudiendo mezclarse ocasionalmente en las cercanías de la península y desencadenar nevadas copiosas en depende qué zonas.

De momento, y aunque suene pesado decirlo nuevamente, toca seguir siendo pacientes y esperar a cómo se desarrolle todo esto en las inmediatas semanas. La buena noticia es que, poco a poco, parece que las previsiones van siendo cada vez más unánimes. Seguiremos pendientes.

Puedes seguirnos a través de nuestra cuenta de twitter (@MeteoIberiaEs) y en facebook (MeteoIberia.es), donde podrás enterarte al momento cada vez que publiquemos.

eltiempo@meteoiberia.es

COMENTA ESTA NOTICIA

Please enter your comment!
Introduce tu nombre aquí